La TDT española volverá a reorganizarse en los próximos días.
Los próximos días 3 y 5 de noviembre de 2026 se va a producir una nueva
redistribución de los canales que permitirá, entre otras cosas, la llegada de nuevas
emisiones en UHD mediante el sistema DVB-T2.
Para el espectador la operación es mucho más sencilla de lo que puede parecer. A
priori, no hay que cambiar la antena, no hay que modificar la instalación comunitaria y
no es necesario llamar a un instalador para realizar la resintonización.
En condiciones normales, el usuario únicamente tendrá que realizar una búsqueda
automática de canales en su televisor o receptor TDT, aunque si el usuario disfruta la
oferta televisiva nacional a través de plataformas, no será necesario hacer nada.
La transición se realizará en dos fechas diferenciadas. El 3 de noviembre estará
centrado en los cambios relacionados con RTVE, el RGE1 y la preparación del RGE2,
mientras que el 5 de noviembre llegará la reorganización del resto de canales, el
cambio tecnológico del sistema actual RGE2 al nuevo DVB-T2 y las nuevas emisiones
UHD.
Para aclarar un poco la situación conviene diferenciar las tecnologías que intervienen
en esta transición:
RGE2 es el sistema utilizado actualmente para transmitir la señal de televisión.
DVB-T2 es el futuro sistema a utilizar para transmitir la señal de televisión.
UHD hace referencia a la resolución de la imagen.
HEVC/ H.265 es el sistema de compresión utilizado para transportar el vídeo de
forma más eficiente.
Por tanto, disponer de un televisor con pantalla 4K no garantiza por sí solo que pueda
recibir las nuevas emisiones. El receptor deberá ser compatible con DVB-T2 y HEVC/
H.265. Los televisores que no dispongan de esta compatibilidad podrán seguir
recibiendo las emisiones que continúen disponibles mediante DVB- T. Por lo que el
cambio del 5 de noviembre no supone que toda la TDT pase de golpe a DVB-T2.
¿Qué ocurre con los televisores que no tienen DVB-T2?
El cambio del 5 de noviembre no obliga a cambiar de televisor. La primera fase de la
transición afecta al RGE2, mientras que los demás múltiplex continuarán inicialmente
utilizando DVB-T. Por ello, un televisor que no sea compatible con DVB-T2 podrá seguir
recibiendo las emisiones que continúen disponibles mediante DVB-T.
Lo que no se podrá hacer es recibir las nuevas emisiones UHD transmitidas mediante
DVB- T2 si carece de la compatibilidad necesaria. Es importante aclarar que estas
emisiones se harán en simulcast, es decir, que tendrán su réplica en HD, por lo que el
espectador no perderá contenidos ni canales en ningún momento. El apagado general
de DVB- T y la migración completa a DVB- T2 se producirán posteriormente, en una
segunda fase en el futuro, todavía sin fecha prevista.